
Declarado "Poblado Histórico de Interés Nacional" por la Presidencia de la Nación, San Antonio de Areco, es una "cuna de la tradición" y una de las poblaciones más antiguas (1730) y características del campo argentino. Su plaza rodeada de adoquines, sus veredas angostas, y sus nostálgicas casonas, devuelven al visitante en tiempo presente, magníficas imágenes del pasado cultural de las pampas.
Apenas alejada de la plaza José Ruiz de Arellano y de las comerciales Arellano y Alsina, la calle Moreno cuenta con propuestas que no deben estar ausentes en la carta de viaje del visitante.
Comenzamos con el almacén LOS PRINCIPIOS en la esquina con Mitre. Un sinfín de historias detrás del mostrador entre botellas y paquetes de yerba, uno de los almacenes en donde paraba Don Segundo Sombra. Un auténtico “fósil” comercial... con el mayor de los respetos.
Dos cuadras más y llegamos a PATIO DE MORENO, un flamante hotel boutique que invita –entre muchas cosas excelentes- a su sala de exposiciones. Con frecuencia se realizan muestras de pintura o fotografía generalmente de artistas locales. Siempre con entrada libre y gratuita, es una estación en donde uno debe hacer la pausa y ¿por qué no? tomarse un cafecito.
Seguimos cincuenta metros más y entramos al MUSEO LAS LILAS DE ARECO. La colección Molina Campos y exposiciones temporarias, nos llevan a conocer aún más las características de la Argentina tradicional. Un nuevo clásico del pago.
Cruzando y llegando a la esquina, no podemos irnos sin entrar en la FORRAJERIA MAGGIO. Con cien años de actividad, lo primero que cautiva es “el olor a otra época”. Semillas, cacerolas, matras, estribos, alpargatas, parrillas, camisas floreadas… imperdible y encantador el lugar.
En frente, la farmacia FATTORE aún conserva sus vitrinas y frascos de cuando a estos locales los llamaban “Dispensarios”, hay que entrar, aunque sea para pesarse en su báscula arcaica.
Una calle más adelante, EL BAR SAN MARTIN-DOS ESTILOS, el mejor exponente del boliche en el que puede pasar cualquier cosa… la creación de un futuro tango histórico, dos parroquianos tomando ginebra a las 9:30 de la mañana, algún desconocido punteando una guitarra… no es cualquier lugar del pueblo, se trata de un espacio con atmosfera propia.
Pero la cuestión no termina aquí. Tres cuadras más adelante, llegamos a la Cooperativa Eléctrica de Areco (CEOSP). En su interior, se encuentra el MUSEO “ANTONIO PAZZAGLIA”, el cual rinde homenaje a los 75 años de labor por la comunidad de esta institución. El motor holandés, que de tanto en tanto es encendido a manera de demostración, es digno de admiración.
En frente de la Cooperativa, es bueno pegarle un vistazo al predio del “PRADO ESPAÑOL”. Construido por esa colectividad, es un buen ejemplo -en el interior del país- de la gratitud de los inmigrantes por su nueva patria hace muchos, muchos años.
Quien realice el recorrido de la calle Moreno de San Antonio de Areco, habrá caminado en el lapso de dos horas –tal vez más- seis cuadras, visitando negocios, boliches, museos y observando la arquitectura típica de la región, custodiada por los “naranjos en flor” y sin flor… depende de la época del año.
Y después de todo esto… ¡a sentarse en un barcito!
Por: Patricio Santos Ortega | San Antonio de Areco Travel




