
Por: Luis Martín González (España)
A una hora de la Palmas de Gran Canaria, bajando al sur, se llega al Puerto de Mogán, bien comunicado por transporte público y atravesando la Playa del Inglés, Maspalomas, Pasito Blanco, Arguineguín y Puerto Rico, pueblos costeros con puertos deportivos y enormes edificaciones de apartamentos y hoteles por los lugares más insospechados….
Mogán es un amplio valle que se extiende desde el barranco del mulato hasta el mar, una incomparable vega donde crecen diversos frutos tropicales entre los blancos caseríos rurales. En su puerto se practica pesca de altura y al mismo desembocan las aguas saladas de las montañas y barrancos por unos canales conectados entre sí con avenidas y pequeños puentes adornados con flores -buganvillas de diferentes colores que dan un toque de color al ambiente tranquilo. Por esta razón alguien con ingenio la bautizo como “La Venecia del Atlántico”, seguramente este personaje no conocía la genuina y mítica Venecia. A Mogán le sobra el sobrenombre de la ciudad Italiana y hasta puede resultar excesivo el tratamiento.
El puerto de Mogán tiene un gran encanto y una gran personalidad como pueblo canario, con su pintoresco puerto y sus coquetas edificaciones de dos o tres plantas, con el típico sabor isleño, diseñadas según patrones mediterráneos, blancas y resplandecientes fachadas adornadas con flores de colores, calles peatonales y pequeñas tiendecitas entre callejones. Es un lugar encantador para comer o tomar una copa en sus animadas terrazas donde nunca falta la comida tradicional y la música en directo. Es punto de atraque para barcos de paseo y de pesca y los aficionados salen a la captura del famoso marlín azul.
Los viernes por la mañana cambia su fisonomía cuando los mercaderes ocupan los muelles pesqueros ofreciendo sus producto.
Otro de los atractivos es el submarino amarillo que ofrece visitas al mundo subacuático de la costa cercana, sumergiéndose en sus aguas, y para disfrutar de la playa y el sol tiene muy cerca la playa Taurito entre espectaculares acantilados y aguas cálidas.
Lo que hoy constituye el Puerto de Mogán se inició en antiguos enclaves pesqueros. En 1981 se empezó a construir en terrenos ganados al mar, finalizando sus obras en 1988 con la creación de un muelle y la urbanización con pequeñas viviendas. Desde sus inicios fue creado para recibir turistas de calidad, dispone de 225 atraques y toda una infraestructura marinera.
En una de sus plazas, dejando sus floridos callejones de la zona portuaria, hay un pequeño hornacina dedicada a Santa Rita de Cassia, que los vecinos del pueblo adornan con ramos de flores y la rezan oraciones a su paso.
Es posible que los paisajes mejor conservados de la isla se encuentren, siguiendo los caminos más secretos, dando la espalda a las zonas frecuentadas popularmente y aquí tenemos el ejemplo.
Mogán pueblo y Mogán Puerto, son dos sitios a descubrir, son dos secretos bien guardados…
Y como diría Santa Rita, lo que se da no se quita, y es verdad, no hay que quitarle importancia a su belleza natural y no hay que ponerle calificativos que no necesita.



