
Por: Julieta Caggiano. Directora de Contenidos.
Hace tiempo que en el mundo el turismo dejó de ser visto meramente como una actividad de esparcimiento para ser considerada una actividad económica. En algunos países el proceso fue más rápido, mientras que a otros les tomó más tiempo reconocer su importancia. Lo cierto es que hoy en día el turismo ocupa uno de los principales lugares como movilizador de las economías y, como resultado, generador de puestos de trabajo.
En este sentido durante la cumbre anual del el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC por sus siglas en inglés) celebrada este mes en Abu Dhabi, se destacó que el turismo generará en la próxima década unos 70 millones de nuevos empleos.
Asimismo, hacia el 2023, el WTTC pronostica que la contribución total del sector de viajes y turismo representará el 10 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, con un aporte de 10,5 billones (millones de millones) de dólares.
La actividad económica tiene un carácter exportador porque supone la entrada de divisas a los países a cambio de servicios. De acuerdo a los datos del Ministerio de Turismo de la Nación, en 2011 fueron 9,3 millones de llegadas a los destinos nacionales, lo que representó un crecimiento del 51% sobre el 2010, y en 2012 fueron 11,7 millones de llegadas a los destinos nacionales, con un crecimiento del 25%.
En cifras de 2012, el turismo se ubica en el tercer lugar de los productos exportables generadores de divisas para la Argentina, superado solamente por la venta externa de los productos derivados de la soja: harina y pellets de extracción de aceite de soja (U$S 9.789 millones) y los porotos de soja (U$S 5.335 millones).
Así mismo Argentina es el país más visitado de Sudamérica, por encima de Brasil y Perú.
Estas cifras se traducen directamente en puestos de trabajo. Si la actividad crece al ritmo en que lo hace y continúa haciéndolo al ritmo proyectado, son necesarios entonces más trabajadores volcados a la actividad. De esta manera el turismo no es sólo una actividad de esparcimiento para los viajeros y de ingreso de divisas, sino también de motor de la economía y empleo.
Más allá de las medidas que desde el estado favorecen o complican la actividad, desde los trabajadores del turismo quedará también la responsabilidad de no desaprovechar este crecimiento turístico, aprovechándose de oportunismos de temporada. Porque más turismo es trabajo.



