
Por: Luis Martín González (España)
El año 2013 se recordará en este país como el año de las celebraciones y los acontecimientos.
Se ha reabierto el Rijkmuseus. Se conmemora el 40 aniversario del museo de Van Gogh. Los 100 años del Museo de Fran Hals. Los canales celebran su 400 aniversario. La reina abdica en su hijo. En la Haya se celebra el 300 aniversario del tratado de Utrecht. Se ha inaugurado el jardín más grande del mundo en Keukenhof con millones de flores, pueblos y ciudades se abren al visitante para mostrarles su evolución y progreso unido a sus costumbres y raíces populares.
Los Países Bajos siguen siendo un destino para los amantes del saber, dispuestos a conocer su lucha contra el agua. Tras un vuelo de poco más de dos horas desde los aeropuertos españoles, Ámsterdam nos espera con su belleza, su tolerancia y su libertad.
Tiene magia la ciudad donde se combinan las edificaciones de los siglos XVI y XVII, con sus puentes y canales, una sólida cultura con gentes animadas y sencillas, Ámsterdam transmite alegría.
Pero la ciudad cambia cuando cae la tarde y empieza a entrar la noche, el barrio rojo despierta y el oficio más viejo del mundo se expone en los escaparates y toma protagonismo. Una ruta guiada por esta zona se oferta como atracción turística y una exprostituta explica cómo funciona el sistema en el Barrio Rojo con sus medidas sanitarias y seguridad. En el teatro “Casa Rosso” se representa uno de los mejores espectáculos eróticos del Mundo y la normalidad predomina en esta zona donde no faltan las cervecerías y los coffeeshops, que siguen vendiendo marihuana, pero solamente a los holandeses.
Si hablamos de los canales, tenemos que decir que son Patrimonio de la Humanidad y que este año se cumple el 400 aniversario de su creación. Son una tentación para ver la ciudad desde su interior y conocer los secretos que hicieron del agua un recurso valioso. Pequeños cruceros acristalados nos permiten ver las casas de los comerciantes de la edad de oro, los hastíales que remachan las fachadas de sus edificios, puentes, bellas iglesias, casas embarcaciones flotantes que hacen de vivienda e infinidad de bicicletas aparcadas en los márgenes de los canales.
Pero hay más, contrastando con sus históricos edificios, las nuevas y futuristas construcciones que aportan a la ciudad un aire modernista como el edificio NEMO con forma de barco de color verde dedicado a la Ciencia y tecnología y otras de diseños avanzados que rompen con las formas tradicionales de madera, que han pasado a ser de ladrillo.
Grandes buques llegan a su puerto y se mezclan con pequeñas embarcaciones de ocio y trabajo y miles de visitantes desembarcan en su muelle llegando a la ciudad a descubrir sus variadas rutas turísticas.
Si el turismo es fuente de riqueza, los que tienen riqueza tienen el mejor lugar para comprar y hacer inversiones .En este recorrido la visita a un taller de diamantes, es una visita obligada ,la mayoría sacia su curiosidad y sueña…”un diamante es para siempre”,dice la canción…
Los mercados al aire libre son parte de la historia del país y el más tradicional está al alcance de nuestras manos para adquirir flores, bulbos de tulipán, frutas y recuerdos de todo tipo.
Holanda tiene acontecimientos únicos que hay que conocer saliendo al exterior. A 35 kilómetros de Ámsterdam en Lisse, se encuentra el parque de Keukenhof, con los mayores jardines de tulipanes del mundo. Se inaugura habitualmente a finales de marzo con la visita de la Reina y se cierra el 20 de mayo, en ningún otro lugar se pueden ver tantísimas flores de todos los colores, más de siete millones de jacintos, narcisos y tulipanes florecen en un espacio de más de 32 hectáreas. Son siete jardines, cuya decoración varia cada año con los diseños de arquitectos decoradores.
Un paraíso para pasear, disfrutar de la naturaleza y comprar los mejores bulbos de tulipán para nuestro jardín, incluso el mítico de color negro.
El trabajo realizado por el hombre para controlar el agua del mar lo vemos al norte de Ámsterdam con su obra de ingeniería, el gran dique , conocido como Afsluitdijk, construido en 1932 para evitar inundaciones y ganar tierra al mar. Un ejemplo de primer nivel de la destreza de los ingenieros holandeses es el joven ingeniero Cornelis Lely, el que concibió esta obra que se inició treinta años después para aislar el mar del sur con un dique de 30 kilómetros entre Holanda Septentrional y Frisia. Hoy con un monolito y una estatua recuerdan al creador del dique que murió antes de ver finalizado su proyecto que ha quedado como la gran obra de la ingeniería holandesa.
El agua, los canales y los molinos son parte de su historia, estos se utilizan para la distribución de agua, el drenaje de los polders y la molienda del cereal, siendo una fuente de energía natural y limpia, en el hermoso pueblo de Zaanseschans encontramos un original museo al aire libre con antiguas tiendecitas en casas de madera y varios molinos de viento funcionando de forma natural.
El zueco está presente en los talleres y sigue siendo el calzado más adecuado para andar por estas tierras de agua abundante, incluso nos los pueden hacer a la medida…y en una granja cercana con ovejas y vacas pastado se puede saborear los sabrosos quesos Holandes recién hechos.
Volendan y Marken son dos pueblos pesqueros en los alrededores de Ámsterdam que con la creación del gran dique las aguas se volvieron dulces al no entrar agua de mar y hoy el turismo es su forma de vida, casas bien conservadas, restaurantes, trajes típicos, tiendas y escenas pintorescas.
Marken, es diferente a Volendan, sus casas de madera sólo pueden ser pintadas en tres colores, verde, ocre y gris, el silencio y la tranquilidad son la nota predominante: para acceder al interior hay que pagar un euro por persona dedicado a su mantenimiento y cuidado, pero merece la pena la tasa impuesta…
Marken y Volendan, cercanos entre sí, se diferencian también en que el primero es católico y el segundo de religión protestante.
Hay ciudades Holandesas que no podemos dejar pasar aunque sea de forma rápida, por lo que representan en Europa.
La Haya se encuentra a 60 kilómetros de Ámsterdam y es la capital administrativa de los países bajos. En este año se celebra Bicentenario de la monarquía holandesa y el 300 aniversario de la firma del tratado de Utrecht.
En el palacio internacional de la paz, se acoge al Tribunal internacional de la justicia, con un pequeño monumento donde se encuentra la llama de la paz siempre encendida.
Uno de los edificios más impresionantes es el del Parlamento, también llamado Binnenhof.
A mitad del camino entre Rótterdam y la Haya, se encuentra la ciudad de Delft, muy conocida por sus fabricas de porcelana decorada siempre en color azul sobre fondos blancos. La apertura de una sede de la Compañía de las Indias Orientales y las obras pintadas del artista Vermeer, La Joven de la Perla, es una de la más destacada y conocida.
El centro de la ciudad posee numerosos edificios antiguos y sus calles están cortadas con canales como otras bellas ciudades Holandesas.
En esta ruta turística encontramos Rótterdam, que fue el puerto del mundo y que hoy se ha quedado como el puerto de Europa. (Ahora el más grande está en Shangai)
Una estatua en una plaza del puerto entre altas edificaciones y barcos recuerda la tragedia de la guerra vivida.
Una forma distinta de conocer la ciudad y ver cómo han cerrado las cicatrices de la II Guerra Mundial, es subiendo a la torre de Euromast desde una altura de cerca de 200 metros disfrutamos de una magnifica vista sobre la ciudad y su importante puerto, al tiempo que disfrutamos de la panorámica podemos saborear una comida en su restaurante o descansar en una habitación única en su interior y pasar la noche nupcial o tener una celebración a mucha altura por 300 euros la noche.
Podemos decir que Los países Bajos tienen un territorio limitado en extensión que se puede atravesar por autopista en tres horas solamente, con pueblos y ciudades accesibles y lugares de verdes paisajes en los que se trabaja duramente.



