
Por: Pedro Palacios. Experto olímpico. Fue director de Comunicación de los Juegos de Barcelona 1992.
Tres eran las grandes decisiones que debían adoptarse en la 125 Sesión del Comité Olímpico Internacional, el organismo creado por el francés Pierre de Coubertin, y que rige los destinos del deporte mundial y organiza cada cuatro años los Juegos Olímpicos, el evento deportivo y social más importante del mundo. La elección de la ciudad que debe organizar la cita olímpica de 2020 convocó a más de 2.000 periodistas procedentes de las capitales de Tokio, Madrid y Estambul, las tres grandes contendientes. Personalidades tales como el Rey Guillermo de Holanda, la Princesa Ana de Inglaterra, jeques de Kuwait, deportistas famosos como Serguei Bubka o Sebastián Coe, etc recibieron a los representantes de las ciudades candidatas: el Príncipe Felipe, heredero del trono de España, y el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy; el primero ministro de Japón, Shinzo Abe y el primer ministro de Turquia, Recep Erdogan. Finalmente la ciudad elegida para organizar la cita olímpica de 2020 fue Tokio que se impuso sobre Estambul. La candidatura de Madrid resultó eliminada en la primera ronda, creando una fuerte conmoción ya que era considerada una firme favorita a la nominación.
Los delegados del COI también procedieron a elegir al nuevo presidente del organismo, imponiéndose el alemán Thomas Bach sobre los otros candidatos: ucraniano Sergey Bubka, leyenda del atletismo (salto con garrocha), al banquero puertorriqueño Richard Carrión, al diplomático de Singapur Ng Ser Miang, al arquitecto de China Taipei Ching-Kuo Wu y al abogado suizo Denis Oswald.
Y por último se decidió que el deporte de la lucha continúe entre los deportes que se ofrecerán en la próxima cita de Río de Janeiro, imponiéndose sobre el béisbol y el squash.
La reunión de Buenos Aires ha concluido como un gran éxito de organización y respalda el trabajo del equipo humano encabezado por Gerardo Werthein. Presidente del Comité Olímpico Argentino, dejando un recuerdo muy especial entre todos los delegados. La capacidad organizativa, el rigor, la calidad de las instalaciones hoteleras y congresuales han superado brillantemente la prueba. Añádase a estas circunstancias, la hospitalidad de toda la ciudadanía porteña y la simpatía de voluntarios y personal como los mejores anticipos del éxito que ha de llegar en 2018 con la celebración de los Juegos Olímpicos de la Juventud.



