
Por: Luis Martín González.
Puede sonar a tópico, pero nuestras islas Canarias son afortunadas y nos ofrecen una temperatura muy agradable, prácticamente durante todo el año, sin tener que hacer muchas horas de vuelo.
Dos horas y veinte minutos para llegar desde Barajas en Madrid al aeropuerto de Gando en Las Palmas de Gran Canaria, dejando atrás las bajas temperaturas de la península.
El Sur de la isla tiene ofertas variadas, y si compramos los billetes de avión con antelación, este paraíso, no está nada caro.
Si es amante de la naturaleza le sugerimos un bonito paseo entre mar, playa y dunas, partiendo de San Agustín, pasando por la playa del inglés hasta llegar a Maspalomas. (Término del municipio de San Bartolomé de Tirajana, hermanado con Segovia el 24 de Abril de 1996 ). Dos horas de camino con la mar a la izquierda y las dunas a la derecha, playas abiertas y zonas naturalistas para los nudistas ,espacios para gays y cientos de personas de todas las edades y nacionalidades caminando y disfrutando del paraje.
En este extremo del Sur de la Isla, se encuentra esta maravillosa reserva Natural denominada Dunas de Maspalomas, una amplia extensión de 400 hectáreas, con un paisaje natural único en el Archipiélago. Un gran campo de dunas, una charca de agua salobre y un palmeral constituyen un conjunto de enorme interés paisajístico, geomorfológico, botánico y fáustico, único en el Archipiélago Canario. Un bello Oasis que hay que ver, respetar y disfrutar, podemos caminar entre dunas, junto al mar o por una zona creada junto al centro de Información de las Dunas, que nos permite ver la panorámica desde el interior y con camino asfaltado.
Maspalomas ha celebrado el pasado recientemente su 50 aniversario recordando cómo ha cambiado la zona y su evolución, captando visitantes de todo el mundo. Medio siglo ha transcurrido desde que la familia Condal apostó por convertir este territorio agrícola y apartado de Gran Canaria para crear lo que se ha convertido en el principal destino turístico. Pero según rezan los escritos el primer turista que gozó de la belleza y del magnífico clima, fue Cristóbal Colón, cuando el 25 de Mayo de 1502, las naves de la expedición del Almirante se acercaron para coger agua y alimentos. De este modo, este municipio forma parte de los lugares relacionados con uno de los episodios más trascendentales de la historia de la humanidad y el descubrimiento de América.
Paso a paso las arenas nos llevan al Faro, el tercero más alto de España construido el uno de febrero de 1890 con excelente cantería, testigo de la evolución de la zona y referencia para navegantes nocturnos.
Aquí se escuchan todas las lenguas y conviven gentes provenientes de diferentes países que quieren disfrutar de un tranquilo mar, unas arenas incomparables y un eterno sol para los amantes del bronceado y el buen clima.
Aquí sí que podemos decir que hacemos un sueño de la realidad y de la realidad un sueño, el paseo invernal a más de 28 grados es una oportunidad al alcance de la mayoría, no hay que viajar muy lejos para encontrar este oasis en un paraje natural. Este “continente en miniatura” vive en primavera permanentemente. Disfrútenlo.



