
El boletín anuncia que las únicas agencias que tienen permiso para vender viajes son las que tengan el Certificado Nacional de Autorización para Agencias de Turismo Estudiantil, lo que significa que existe un fideicomiso que se abona al pagar la famosa “cuota cero”, que hace efectivo el contrato, y asegura el viaje en caso de incumplimiento.
Para prestar atención: la resolución, que ya entró en vigencia, avala un solo modelo de contrato, que tiene un código de seguridad, y que incluye servicios como hospedaje, transporte, gastronomía, excursiones diurnas, seguro médico y asistencia al viajero, no permitiendo incluirse en el mismo las actividades nocturnas, y aquellas que impliquen riesgo para la seguridad de los estudiantes.
Por otro lado, además de la cuota cero, los padres de los chicos que viajen deben pedir las habilitaciones correspondientes a los hoteles y el transporte que ofrece la compañía, así como también los seguros médicos y de asistencia al viajero.
En cuanto a los coordinadores, deben ser uno cada 35 chicos, además de ser mayores de 21 años, tener los estudios secundarios completos, y sobre todo, no pueden contar con antecedentes criminales y es necesario que hayan aprobado todos los cursos de capacitación que disponga la Dirección Nacional de Gestión y Calidad Turística de la Secretaría de Turismo de la Nación.
Para más información: http://www.turismoestudiantil.gov.ar/


