martes, abril 7, 2020

¿Recuerdan lo que se siente en una frenada en seco?

Creo que así se siente el 78% de los Alemanes en este momento, incluyendo a su 1° ministra la Sra. Merkel quien está haciendo home-office desde su cuarentena. Aproximadamente 55 millones de viajeros sanos y muy amantes de los viajes están encerrados en sus casas o están siendo repatriados. Hemos pasado de un año 2019 con valores récord de viajes a cero.

Por supuesto que se nos plantea la pregunta si circularán los euros que hacen tan famoso al viajero de habla germana con gasto turístico promedio de algo más de 1000€: ¿circulará?

Pero por el momento apremian temas más urgentes: la salud, la seguridad para los que están en casa y la pregunta de cómo regresar a sus hogares, a los que la crisis los alcanzó en el exterior.

Unos 120.000 alemanes ya han regresado y aproximadamente 200.000 están pendientes: alejados de aeropuertos, en aeropuertos de cabotaje cerrados, detrás de fronteras cerradas como Tunes, sin internet, con pasajes cancelados, etc.

Alemania ha sido declarada „país de riesgo“ y ésta situación no está prevista que cambie en el futuro inmediato. Esta amenaza desconocida y de un tamaño y en una dimensión tan pequeña que está más allá de nuestra comprensión y de nuestros sentidos obliga:

a la compañía de bandera alemana, Lufthansa a dejar en tierra al 95% de sus aviones.
a Tui, Alltours y FTI y a los otros touroperadores a cancelar todos los viajes hasta por lo menos el 31 de marzo.
a los cruceros a volver a puerto,
a los hoteles, a los restaurantes y ofertas turísticas en general a cerrar sus puertas,
a los centros de esquí a finalizar anticipadamente la temporada invernal.
a las agencias de turismo y a todos los anteriores, quienes para proteger a los empleados y clientes de una posible transmisión del virus Cuvit 19, han cerrado sus sucursales en todo el país a partir del lunes 23 de marzo de 2020, cumpliendo de este modo con los requisitos oficiales.

Muchos agentes hacen home office, atienden telefónica o virtualmente o se los envía a casa con „Kurzarbeit“, que es la nueva herramienta laboral del gobierno alemán para apoyar a las empresas grandes y pymes en esta crisis.